martes, 9 de abril de 2013

PROYECTO "LOS ESQUELETOS"

Proyectos de 4 años 2012/2013: EL CURRICULUM OCULTO

Una de las mayores ventajas de la metodología por proyectos es su versatilidad. Si bien se plantean en torno al desarrollo de un objetivo principal, también se cubren múltiples objetivos de forma transversal que de otra forma quedarían prácticamente excluídos de nuestra programación, y lo que es peor, de nuestra práctica docente.

Un ejemplo de ello es este proyecto. Su principal objetivo es desarrollar la capacidad lógica y matemática, pero para conseguirlo recorremos un camino en el que ponemos en liza otra serie de capacidades de tal importancia que adquieren un carácter de eje transversal y forman parte de lo que se denomina el currículum oculto, aunque yo prefiero llamarlo el currículum implícito.

Para aclarar estos conceptos, todos tenemos claro que hay un currículum normativo y prescriptivo que hay que atender por ley. Pero, si bien estos aprendizajes son explícitos y descritos en normativa (véase DECRETO 428/2008, de 29 de julio, por el que se establece la ordenación y las enseñanzas correspondientes a la Educación Infantil en Andalucía. (BOJA 19-8-2008); y ORDEN de 5-8-2008, por la que se desarrolla el Currículo correspondiente a la Educación Infantil en Andalucía. (BOJA 26-8-2008)), esto no significa que en un aula no tengan lugar otra serie de aprendizajes no especificados en normativa, pero que se acogen al ámbito del sentido común. Por ejemplo, no sería de sentido común establecer en mi aula un día de la fruta en el que los niños/as desayunen frutas y yo desayune un bizcocho.

A este respecto, la escuela debe tener, además de su papel obvio de centro de enseñanza, otra serie de funciones que forman más bien parte de la adaptación curricular del centro respecto a su entorno socio-económico y cultural.

Este proyecto tiene como finalidad trabajar los números, pero de forma implícita tiene otro objetivo tanto o más importante: desarrollar la valoración del esfuerzo personal. Me explico: mediante la canción de los esqueletos se trabajan los números del 1 al 10, pero como el proyecto tiene lugar durante la celebración del carnaval, necesitamos elaborar los disfraces de esqueleto para compartir la canción con otros compañeros/as. ¿Cómo cubre esta actividad una necesidad que demanda nuestro contexto? Pues en el momento en que esos disfraces son elaborados con materiales de uso cotidiano, haciendo que se valore el hecho de que no es necesario gastar una cantidad desproporcionada de dinero en un objeto que para los niños/as normalmente adquiere más valor cuando participan en su proceso de creación.

Al igual que existen centros en contextos de deprivación sociocultural con necesidades compensatorias tales como el acceso a las tecnologías (en el mejor de los casos), e incluso en casos más extremos el acceso a la alimentación, hay otros centros, como el mío, que al encuadrarse dentro de un contexto económico alto, las necesidades compensatorias son opuestas, pero siguen siendo necesidades que deben ser cubiertas: enseñar a los niños/as que no es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita (esta frase fue acuñada mucho antes de que existiera una conocida marca sueca de venta de muebles).

Y estos valores los niños/as los asumen de forma muy natural, porque no tienen ningún tipo de sesgo social que artificialmente nos creamos los adultos. El ejemplo claro está en que en muchas aulas conviven niños y niñas que proceden de clases sociales diferentes, de religiones distintas, de idiomas, costumbres y culturas diversas, y de estructuras familiares muy dispares y, sin embargo, se relacionan los unos con los otros sin ningún tipo de prejuicio ni de cortapisa. ¡Cuánto tendríamos que aprender a veces de los niños/as!

El caso es que aprendimos la canción y trabajamos los números en el libro para casa, y a partir de ahí escribir la fecha tenía más sentido, al igual que entender los números del calendario o las horas del reloj (todo un descubrimiento para ellos/as: -¡Profe, menos mal que ya mismo son las 11 y media porque tengo un hambre!).

Por otro lado, introduje en la clase un esqueleto al que, por consenso, nombramos como "Pepito Huesitos" (el método más eficaz para eliminar miedos o angustias es la risa). Fue curioso el proceso que experimentaron algunos a través de la vinculación afectiva con el personaje. Cuando lo traje a clase (era un esqueleto pequeño), hubo varios que se quedaron un poco impactados porque les daba algo de miedo, pero sin embargo no asociaban esa sensación con ninguna experiencia previa. Es decir, que más que miedo podría decirse que sentían recelo.

Sin embargo, con el paso de los días, conforme avanzaba el proyecto, lo acogieron como a un compañero más. De hecho, el último día traje el esqueleto grande (que en teoría debería haber causado una fuerte impresión a los que recelaban del otro) diciéndoles que era su padre y que venía a recoger a Pepito para ir a otro cole a enseñarle la canción a otros niños/as. Pues bien, todos/as los despidieron dándole un beso a Pepito, algunos de los que sintieron miedo al principio incluso lo abrazaron, y le daban la mano al padre deseándoles buen viaje. Incluso a veces me preguntan si va a venir otra vez por clase. Cuando se está a gusto, los sentimientos negativos no tienen cabida.

Y llegó el día en que se celebró del carnaval a nivel de centro, pero como el proyecto se estaba alargando más de lo previsto en un principio, no nos daba tiempo a tener listos los disfraces. Esto no supuso ningún problema. Al contrario, proporcionó a este proyecto una nueva razón de ser, ya que todo este asunto del currículum implícito surgió a partir de ahí. Lo que en principio era un problema lo pude aprovechar como una ventaja puesto que comprendí que para desarrollar este nuevo objetivo era más eficaz que vivenciaran ambas experiencias (carnaval con disfraces comprados y carnaval con disfraces hechos con sus familias). De hecho, esta flexibilidad es una de las mejores ventajas de los proyectos, ya que se pueden alargar o recortar en el tiempo, introducir nuevas actividades y materiales, o incluir objetivos que surgen conforme se pone en práctica el proyecto. Siempre que acabo un proyecto corroboro que he añadido más objetivos de los que programé en un principio, y esto es así porque el proyecto es algo vivo donde puede haber modificaciones según las necesidades que van surgiendo, cosa que resulta muy complicada con otras metodologías más rígidas en las que se anticipa demasiado el proceso y los materiales a utilizar.

El día de carnaval los niños/as vinieron con disfraces comprados de casa. Justo el fin de semana siguiente, se les mandó para casa el patrón del disfraz de esqueleto para que hicieran con las familias el taller de manualidades. El lunes llegaron todos/as con su bolsa de basura, sus costillas y esternón recortados de un folio, y su careta de calavera de cartulina con la gomilla elástica. Los ojos de la calavera los picaron en clase y se les explicó las instrucciones para crear el resto, y de ese modo se lo transmitieran a las familias, formando parte activa del proceso.

Solía ocurrir que si el disfraz comprado se estropeaba, normalmente se lo quitaban sin más. Por contra, si se les caía la gomilla de la careta enseguida venían muy preocupados para que se les arreglara porque ya se había creado un vínculo entre ese disfraz y ellos/as (el disfraz no viene dado porque sí, sino que para conseguirlo hay que elaborarlo: la valoración del esfuerzo) y eran conscientes de que lo necesitaban para actuar ante sus compañeros/as de 5 años.

Con esto no pretendo decir que comprarle un disfraz a un niño/a en lugar de hacerlo en casa sea necesariamente negativo. Pero si siempre escogemos esa opción, por muy espectacular que sea el disfraz, o por muy caro que nos haya costado, no le aportaremos al niño/a más que eso: un disfraz (y esto se puede extrapolar a otras muchas situaciones). Por supuesto, también soy consciente de que todas las familias intentan ofrecer lo mejor a sus hijos/as, al igual que hacemos los maestros/as en las aulas, pero lo mejor no tiene porqué ser sinónimo de lo más caro o lo más exclusivo. Y en estos tiempos de crisis, estas enseñanzas cobran aún más valor si cabe, pues la escuela siempre ha de tener en cuenta los problemas de la sociedad de la que forma parte.

En definitiva, considero que se consiguió trabajar un objetivo implícito y se obtuvo una enseñanza muy valiosa, pero esta vez proveniente de los niños/as hacia nosotros los adultos: si valorásemos más las cosas como hacen ellos/as, seríamos mucho más felices.


jueves, 6 de diciembre de 2012

PROYECTO "LA CASITA ROTA ESTÁ"

Proyectos de 4 años 2012/2013: LAS VOCALES SON PROTAGONISTAS

La lectura y la escritura son capacidades que se comienzan a desarrollar en estas edades y que necesitan de un tratamiento adecuado para poder potenciarlas lo máximo posible. Este es un tema que preocupa mucho a las familias, sobre todo en 5 años, pero creo que habría que puntualizar varios conceptos para darles la dimensión real que tienen.

En primer lugar, creo que es necesario señalar que aprender a leer y escribir no es un objetivo totalmente definido en el currículum de Infantil, sino que desde esta etapa se promueve un acercamiento a la lectura y la escritura. Por tanto, no debe existir esa obsesión de que los niños/as tienen que llegar a 1º leyendo y escribiendo perfectamente. Igualmente, sería absurdo obviar el mundo de las letras hasta que comiencen Primaria. El mundo de las letras está presente en la vida cotidiana, y como parte de ella debemos fomentarlo y promocionarlo desde nuestras aulas.

Por otro lado, es un error no respetar los ritmos de aprendizaje de los niños/as y estar comparándolos constantemente con el resto de compañeros/as. Todos van a pasar por una serie de fases lectoescritoras que hay que entender, valorar y respetar. Igual que hay niños/as más altos, niños/as más tímidos, etc., hay niños/as que ya escriben y leen usando todos los signos y otros que solo usan vocales, sílabas, algunas consonantes, etc. La realidad es que llegará un momento en que todos/as leerán y escribirán. ¿Cuándo? Cuando cada uno esté preparado. Nosotros, desde el aula, y las familias desde casa, sí que les vamos a ofrecer todos los recursos posibles para propiciar el momento, pero éste llegará cuando tenga que llegar. (De cara sobre todo a las familias os dejo este enlace donde vienen resumidas las fases de escritura en la infancia: http://gemi-carpediem.blogspot.com.es/2010/08/fases-escritura-constructivismo.html)

También me gustaría señalar la excesiva importancia dada a la grafía en detrimento de otros aspectos del lenguaje como el mensaje. En muchas ocasiones, los niños/as se convierten en perfectos copistas pero no entienden lo que escriben ni tiene significado para ellos/as. ¿Qué es más importante, que escriba el 8 con una curvatura perfecta, sin salirse del trazo y haciendo la superposición de la lazada en el orden correcto porque está haciendo una ficha en la que solo aparecen un montón de ochos sin más, o que venga un día al aula con una nota escrita por él/ella en casa donde pone que el día 8 es su cumpleaños aunque el 8 lo haya escrito haciendo dos circulitos?.

Por último, no puedo dejar de mencionar la poca coordinación entre Infantil y Primaria en estos aspectos, desafortunadamente en la mayoría de los casos. Esta descoordinacion, sobre todo metodológica, plantea situaciones poco profesionales, más aún cuando por parte de otros docentes parece existir la convicción de que todos los niños/as tienen que llegar a 1º leyendo y escribiendo como si fueran adultos, porque sino significa que en Infantil no han hecho más que "perder el tiempo" jugando. Afirmar esto es tener un escaso conocimiento del currículum y poca consideración hacia la etapa, y lo que es peor, hacia los niños/as.

Y aclarados estos aspectos, paso a describir el proyecto. Aunque la lectura y la escritura se plantea de forma globalizada, hay un momento para que cada letra tenga su protagonismo. En este caso, el protagonismo se lo llevan las vocales.

El proyecto tiene dos ejes motivadores: una canción (La casita rota está) y las listas de palabras que vienen de casa.

Cada semana vamos a presentar una nueva vocal que podemos representar con el cuerpo y ese movimiento corporal es el que va a acompañar a la estrofa correspondiente.

Cada vocal está representada por un personaje que describe, mediante una adivinanza, la forma de la vocal correspondiente. De este modo, la A se representa con un pirata que abre una pierna, abre la otra y se pone el cinturón. Ellos/as imitan esos movimientos y así construyen con su cuerpo la forma de la letra. Posteriormente, tras haberlo vivenciado con el cuerpo, usamos otros soportes: granos de arroz, lentejas, con el dedo sobre pan rallado, palillos, plastilina... y, por último, la escriben en papel. Ahora sí tiene más sentido para ellos/as escribir, porque han integrado esa letra dentro de una canción, la han experimentado con su cuerpo, con diversos materiales, y la consecuencia lógica es escribirla en papel.

Al mismo tiempo, se manda a casa una lista que tienen que hacer con las familias escribiendo palabras que empiecen con la vocal que estamos trabajando. Las listas llegan a clase y en asamblea cada uno lee su lista y explica el significado de lo que ha escrito. Aquí cobra sentido para ellos/as la lectura ya que aparte del que lee la lista, los demás van comprobando en sus listas si la tienen "repe". Son llamativas las caras que ponían cuando uno leía una palabra y otros descubrían que también estaba en sus listas. Las palabras van creando lazos afectivos. Finalmente, seleccionamos las palabras que más nos han gustado, o las que más veces han salido repetidas y las escribimos en cartulinas para hacer listas que estarán en el rincón de la biblioteca y que las podamos consultar cada vez que queramos. Además, nos sirven para jugar al "veoveo", ya que se va a elegir una palabra de la lista y ellos/as tienen que descubrir cuál es. Como veis, estamos jugando, pero jugando a leer.

Además, en las sesiones psicomotrices de cada semana hacemos circuitos con tizas y cuerdas donde recorremos la grafía de cada letra, en mayúscula y en minúscula también. Y por supuesto, repasamos la coreografía de la canción.

A partir de aquí, cada día en asamblea íbamos trabajando esas letras con las pegatinas de los nombres: "que levanten la mano los que tienen la E", "bienvenidos al club de la O", "¿quién tiene más I?". Escribíamos palabras en la pizarrilla y jugábamos a cambiarles las letras. Jugamos a decirlo todo con una sola vocal y nos reíamos a más no poder.

Y en los rincones siguen presentes las letras. Hace tiempo leí un artículo de Cristóbal Gómez Mayorga que venía a decir que una buena forma de saber si un proyecto había funcionado era comprobar a qué jugaban en los rincones cuando deciden ellos/as solos. Pues en este caso, el de biblioteca estaba siempre lleno: querían leer el libro de la canción, jugaban al veoveo con las listas de palabras, usaban las letras magnéticas, querían jugar al juego del ordenador de las letras...

Y lo más importante, ya no hay niños/as que no escriben porque dicen que no saben (cuando un niño/a dice esto es porque durante su proceso lectoescritor hemos fallado en algo, sobre todo en no valorar sus producciones, respetando la fase en que se encuentran). Esa percepción negativa de la escritura ya ha cambiado, ya comienzan a escribir, aunque solo sea con las letras que conocen. Poco a poco irán añadiendo más letras, sobre todo las letras que significan algo para ellos/as.

domingo, 4 de noviembre de 2012

PROYECTO "LAS NORMAS DE LA CLASE"

Proyectos de 4 años 2012/2013: CREANDO EL GRUPO 

Cuando comenzamos con un grupo nuevo, una de las prioridades a la hora de planificar nuestra actuación es tener claro que deben plantearse una serie de normas que faciliten la convivencia entre los alumnos/as.

Al igual que organizamos los espacios y los tiempos del aula, organizar la convivencia es un aspecto fundamental para garantizar el éxito en la realización de las actividades que llevemos a cabo.

Hay que tener en cuenta que los niños/as pasan de interactuar en grupos muy reducidos (la familia) donde existen unas diferencias de edad y de necesidades e intereses muy determinadas, a verse inmersos en un proceso de intervención en el cual coexisten, durante unas horas al día, con un grupo numeroso de compañeros/as con los que tienen que aprender a compartir espacios, tiempos, materiales, afectos e intereses. Y el mediador de todo este complejo proceso es el maestro/a. No obstante, el objetivo final de la interiorización de normas por parte de los niños/as es que llegue el momento en que dejemos de mediar. Esto ocurrirá cuando alcancen la autonomía moral suficiente como para poder autorregularse ellos mismos. Este proceso es largo y complejo, por lo que la paciencia juega aquí un papel determinante.

De ahí la necesidad imperiosa de establecer unas normas que regulen todas estas interactuaciones que, de otra forma, derivarían en un caos en el cual todos saldríamos perjudicados.

Además, estas primeras normas de convivencia que ayudan a regular la conducta permiten sentar las bases de unas pautas de comportamiento necesarias para la vida en sociedad, que cada vez será más compleja conforme avancen en su desarrollo.

En mi caso en concreto, creo que hay que tener muy claros seis conceptos:
  1. No debemos saturar a los niños/as de normas, éstas tienen que ser pocas y claras, y por supuesto, realizables.
  2. Los niños/as tienen que participar en el proceso de creación de las normas para que las comprendan, acepten e interioricen.
  3. Para los niños/as, las normas en sí no tienen ningún sentido. Por ello hay que crearlas dentro de un contexto lúdico donde las ejemplificaciones a través de juegos dramáticos han de desarrollar el proceso.
  4. Las sanciones por el incumplimiento de las mismas deben ser pactadas, proporcionadas y han de cumplirse sin excepciones. No obstante, lo más eficaz siempre es la valoración de las conductas positivas, más que la sanción de las conductas negativas, ya que el denominador común en las conductas infantiles es buscar la atención de sus figuras de afecto (en este caso el maestro/a).
  5. Las normas son eficaces cuando tienen efecto en todos los contextos. Por eso es imprescindible que en casa se trabaje en la misma dirección, con los mismos protocolos y procedimientos.
  6. El máximo ejemplo de conducta lo tienen en sus figuras de apego (en clase el maestro/a, y en casa sus padres) por lo que debemos ser coherentes con nuestras propias actuaciones. Para el niño/a la norma deja de tener valor en el momento que detecta incoherencias en nuestra conducta. Por ejemplo, no podemos decirles que no griten si nosotros estamos gritando.
Una vez aclarados estos conceptos, podemos aplicar el proyecto. Este curso, lo que hice fue presentar un cuento: "Las normas del hormiguero", donde se ejemplifican todas las normas que me interesaban aplicar en mi clase. Conversamos acerca de los problemas que tenían las hormigas y de ahí fueron surgiendo las propuestas de las normas, con ellos participando activamente. Esto lo veréis más claro con la siguiente transcripción de una de las conversaciones de asamblea:

- Yo: "Cuando las hormigas gritaron se derrumbó el techo del túnel y por poco aplastó a dos de ellas. ¿Qué norma necesitan para que no vuelva a pasar?".
- Los niños/as piensan al respecto y proponen: "No gritar".
- Y Adriana levanta la mano y dice: "Para saber dónde no se puede gritar tenemos que mirar hacia arriba y si hay techo no se puede"
- Entonces añade Jesús: "En el patio no hay techo, allí sí podemos gritar".
- Pero Blessing no lo tiene muy claro y dice: "Bueno, pero hay que gritar flojito porque sino nos duele la garganta".

A partir de aquí comienza el proceso de autorregulación, que se vio reforzado cuando se creó la figura del encargado de clase. De esta forma, cuando surge un conflicto (siempre que no sea algo grave), les digo que se lo digan al encargado y observo. Es sorprendente descubrir como cada vez van aprendiendo a resolver ellos solos sus problemas, con el referente de las normas como soporte.

Creamos cinco normas para la clase: "No pelearse", "No gritar y levantar la mano para hablar", "Obedecer a los mayores", "Ordenar y cuidar el material", y "Hacer los deberes". Todas tienen su correspondiente pictograma que está pegado en nuestro mural de la asamblea, ya que son un referente que tiene que estar presente en el aula.

Cada día trabajamos una nueva norma. En asamblea se debate a partir del ejemplo del cuento y se llega a conclusiones.

También se establecen las sanciones: normalmente una sanción de "tiempo fuera" tantos minutos como edad tiene el niño/a. Una vez pasado el tiempo se pregunta el porqué ha estado ese tiempo en una silla sin participar en la actividad, para que recuerde la norma, y siempre hay que terminar con afecto, ya que la sanción no es un castigo, sino una oportunidad para que se den cuenta que es más aburrido no cumplir las normas y tener que salir del grupo, que cumplirlas, participar de todas las actividades y que el maestro/a y los compañeros/as lo valoren. Por eso insisto en que tienen mejor efecto los refuerzos que las sanciones. Por ejemplo, si estamos en asamblea y hay varios que no paran de molestar, sería absurdo mandarlos a la silla (cinco o seis sillas). Es mucho mejor valorar el buen comportamiento de los otros: "chicos, os habéis fijado lo atenta que está Lucía. ¡Qué barbaridad, qué bien ha aprendido las normas! Ven aquí que te voy a dar un pedazo de beso". Automáticamente, los que molestaban cambian radicalmente su comportamiento.

Después, pasamos a papel la norma trabajada en el libro para casa y así poder compartirlas con las familias.

Y se hicieron otras muchas actividades. Para que hubiera un vínculo afectivo entre el cuento y nuestro grupo, compré un hormiguero con su colonia de hormigas. Todos los días se interesan por su hormiguero, quieren cuidarlas e incluso me pidieron que cuando explicara los trabajos, pusiera el hormiguero encima del mueble para que las hormigas pudieran aprender. El cuento se dramatizó, fabricaron antenas de hormigas, y llevamos a cabo algunos juegos psicomotrices que tenían que ver con las hormigas y con las normas. Todo esto lo podéis ver más detallado en la programación.

He optado por hacer este proyecto al empezar el curso, pero también se puede utilizar para trabajar el Día de la Constitución. Una de las ventajas de los proyectos es su versatilidad.

Lo mejor de todo es que invertimos apenas un mes en el proyecto, pero sus efectos durarán para toda la vida. Cada vez hay menos conflictos porque van aprendiendo a regular su conducta. Cada vez hay menos sanciones porque están aprendiendo a llegar a acuerdos entre ellos. Cada vez hay más sonrisas porque se está creando un ambiente de grupo, donde para conseguir atención y afecto no hay más que respetar las normas y a los demás, y esto es más divertido que estar en una silla enfadado.

viernes, 10 de agosto de 2012

PROYECTO "EL UNIVERSO"

Proyectos de 5 años 2011/2012: UN VIAJE HACIA EL EXTERIOR


Los proyectos pueden surgir de múltiples formas: porque lo tengamos previamente programado y planteado para cubrir una serie de objetivos, porque detectemos una necesidad en nuestro alumnado y elegimos un proyecto que nos ayude a paliarla, porque tiene lugar algún evento especial en un momento determinado del curso y queremos aprovecharlo (exposiciones, mascotas, nacimiento de un bebé...), porque los niños/as lo demandan de forma concreta (causa muy unida a la anterior), porque nos apetece a todos/as trabajar un tema determinado, o porque, de forma espontánea, algo que se trató por encima en un proyecto anterior comienza a suscitar un interés especial en los niños/as.

Este es el origen del proyecto que nos ocupa. La visita realizada durante el proyecto anterior (Ver entrada PROYECTO LOS EXPERIMENTOS) al Centro de Ciencias Principia nos brindó la oportunidad de estar en un planetario. A partir de aquí, imaginaos hacia donde se dirigía cada vez más el interés de los niños/as. Pues bien, me puse manos a la obra y comencé a preparar el proyecto actual. Además, en este curso hemos pasado de conocer nuestro interior (Ver entrada PROYECTO EL CUERPO POR DENTRO) a dirigir nuestro interés hacia lo más lejano, hacia el exterior.

Tras una asamblea inicial de motivación y detección de ideas previas donde, como en casi todos los proyectos, se solicita material e información a las familias a través de las notas para casa (Ver entrada NOTAS PARA CASA), se pone en marcha un cuento motor que nos sirve para encauzar los aprendizajes que van a tener lugar durante el proyecto y subir al máximo el nivel de motivación. Trajeron multitud material sobre el tema: libros, láminas, dibujos, cds, juguetes... Implicar a la casa en la escuela es sinónimo de éxito.

Este cuento motor fue una actividad de gran envergadura, en la que se emplearon muchos materiales (cañón proyector, ordenador, batidos y comidas "espaciales", pinturas, maquillajes, disfraces, material psicomotriz...). También necesitamos mucho espacio, por eso se realizó en el aula de psicomotricidad, y tuvimos que contar con la ayuda del maestro de apoyo y de PT. Ahora bien, el resultado hizo que merecieran la pena todos nuestros esfuerzos, pues creo que ha sido una de las actividades más satisfactorias para los niños/as de todo el curso. Esta actividad ya la hice hace algunos años, y esos niños/as que ya están en 4º de Primaria todavía me la recuerdan cuando me ven. No quiero entrar en detalles, prefiero que lo descubráis por vosotros/as mismos viendo la programación y las fotos. Creedme, merece la pena.
Para la proyección utilicé el siguiente vídeo de Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=3FcMtluHYVQ
No obstante, hay muchos más que también sirven.

El siguiente bloque de actividad del proyecto fue el aprendizaje de 2 canciones: "La canción de los planetas" de Enrique y Ana; y la del "Niño robot". He de significar que, especialmente la primera de ellas, les motivó de tal forma que todos los días teníamos que cantarla al menos una vez. Por supuesto, montamos un baile que de hecho hicimos en la fiesta de graduación. A veces, las canciones de toda la vida funcionan estupendamente. Y como contrapunto, en otra ocasión bailamos la canción "The robots" de Kraftwerk imitando los movimientos de los robots. Como dije en otro artículo, el tratamiento de la música en Infantil ha de ser lo más rico y variado posible.

Después de aprender la canción del niño robot, construimos un robot con cajas, botellas, tubos, circuitos de verdad, papel de aluminio... Otra actividad extramotivadora. Primero, dibujamos un esquema del robot y ellos/as se iban comprometiendo, voluntariamente, a traer el material que elegían de su casa. Por ejemplo: consensuábamos que para la cabeza lo mejor era usar una caja de zapatos que no sirviera. Se preguntaba quién tenía una en casa para traer a clase, y el que levantaba la mano apuntaba su nombre con una flecha en el esquema, así quedaba formalizado su compromiso. El caso es que para esto no mandamos notas a casa. Ellos/as solos se comprometieron y cumplieron su compromiso. Era emocionante ver como al día siguiente venía María con la botella de agua vacía para una pierna, Lili con la caja de zapatos para la cabeza, o Álex con la lata de refresco vacía para el cuello... ya son mayores y lo saben. Una vez recopilados los materiales de desecho, cada día iba un pequeño grupo al taller de plástica y construían su parte del robot. Resultó especialmente interesante el día que tocaba ponerle al robot los circuitos en el torso. Para ello usamos un ordenador viejo, lo abrimos y ellos/as, manejando un destornillador de verdad extrajeron cables, placas y circuitos. Abrir y desmontar una máquina real es una de las actividades más motivadoras que se les pueden presentar a los niños/as. Aprovechamos para conectar con el proyecto anterior y hablar de la electricidad. Recordamos el especial cuidado que hay que tener con enchufes y cables, así como con el manejo de herramientas, siempre bajo la supervisión de un adulto (Ver entrada PROYECTO LOS EXPERIMENTOS). Al final nos quedó un robot impresionante, que se había hecho entre todos, por eso lo valoraban y lo cuidaban con especial atención.

Otras de las actividades que hicimos fue construir naves espaciales y planetas con papeles de periódico, botes de batido vacíos del desayuno, papel de aluminio... Cuando un niño/a construye un juguete con sus propias manos, éste cobra un significado especial para él/ella.

Mientras todo este flujo de actividades se iba llevando a cabo, cada día hacíamos una página del libro para casa. Nos vino muy bien para introducir los números ordinales, ya que en la información de los planetas escribían su orden correspondiente dentro del sistema solar. Para que veáis el grado de implicación de los niños/as os diré que cuando llegamos a Plutón me decían que lo habían buscado por internet en casa y ya no era un planeta, además lo ponía en el libro de Javi. El caso es que llevaban razón, pero les tuve que convencer de que lo incluyésemos para que así nos aprendiéramos mejor la letra de la canción. Y aún así, algunos/as no se quedaron muy convencidos. También me hablaron de Ceres ¡Anda que saben poco! Eso es lo mejor, que se cuestionen cosas, que no acepten las cosas porque sí sin más, que se hagan preguntas. Eso es ser autónomo.

Las asambleas con los niños/as, además de servir para concretar y compartir multitud de conocimientos, también nos ofrecen momentos muy divertidos. Como anécdota os contaré que hablando de las estrellas fugaces, un alumno nos comentó que una noche vio pasar una y que si la ves puedes pedir un deseo. Lógicamente, le pregunté qué deseo había pedido. Su respuesta fue: "Un chicle de fresa".

Y como todo es global y se van enlazando unos proyectos con otros, al hablar de la atmósfera entró en juego el tema del oxígeno y la respiración, de la que hablamos en nuestro anterior proyecto (Ver entrada PROYECTO EL CUERPO POR DENTRO). También, cuando surgió el tema de los meteoritos, salió a la luz, por parte de una alumna, que uno cayó en La Tierra hace muchísimo tiempo y por eso se extinguieron los dinosaurios. Y a partir de ese momento, tal y como pasó con este proyecto y su predecesor, cada vez fue creciendo más el interés de los niños/as por ese nuevo tema, y ya no tuve ninguna duda de cual sería nuestro último proyecto de 5 años (Ver entrada PROYECTO LOS DINOSAURIOS).

Fotos 11/12



Fotos 13/14

lunes, 6 de agosto de 2012

PROYECTO "LOS EXPERIMENTOS"

PROYECTOS DE 5 AÑOS 2011/2012: HIPÓTESIS + EXPERIMENTACIÓN = APRENDIZAJE


Los aprendizajes en Infantil, como durante la mayor parte de nuestra vida, se adquieren experimentando, manipulando, observando, interactuando con todo lo que nos rodea.

Dedicar un proyecto exclusivamente a la experimentación es muy útil en estas edades. Además, los experimentos donde los objetos sufren cambios tienen ese componente casi mágico que les motiva enormemente.

Y aquí podemos empezar a introducir el pensamiento deductivo e inductivo, al hacer que se planteen hipótesis y se anticipen a los hechos que van a ocurrir. Cada vez tienen más capacidad para ello puesto que acumulan un mayor número de experiencias.

Este proyecto arranca con una visita al Centro de Ciencias Principia de Málaga. Durante la visita, los niños/as pudieron experimentar con electricidad, sustancias químicas, espejos, discos de Newton, poleas, jabones, etc. Se creó el caldo de cultivo ideal para fomentar su curiosidad y motivar su necesidad de saber más. Lo último que vieron fue un planetario, lo cual nos dio el pistoletazo de salida para comenzar a plantearnos el próximo proyecto (ver entrada PROYECTO EL UNIVERSO).

A partir de ahí, cada mañana hacíamos un experimento en la asamblea y posteriormente lo pasábamos al papel a través de la escritura. En este caso, se introduce un nuevo tipo de texto: la lista de materiales. Usar diferentes tipos de texto y comprender su aplicación práctica es lo que más acerca a los niños/as al mundo de las letras. En este caso, se escribía el titulo del experimento, la lista de materiales necesarios para realizarlo y un dibujo del mismo. El porqué de la necesidad de escribir esta lista era clara: poder reproducir los experimentos en casa. Tener una finalidad clara dota a la escritura y a la lectura de significado.

Los experimentos realizados fueron:

ELECTRICIDAD: frotando globos generamos electricidad y se pegan los pelos, papelitos... Además sirven para transmitir el sonido. Aprovechamos los globos también para hacer juegos psicomotrices.

¿FLOTA?: creamos hipótesis de qué tipo de objetos flotan o se hunden en el agua: papel, tornillo, corcho, madera... y lo comprobamos con un barreño. En un cuadro de doble entrada anotamos los resultados.

ARCOIRIS: realizamos discos de Newton, que al moverlos con rapidez creaban ilusiones ópticas.

CINE: con dibujos, al moverlos rápidamente, creamos la ilusión óptica del movimiento. Les interesó mucho porque ese es el origen de los dibujos animados.

¿PEGA?: con imanes, pudieron comprobar qué objetos se pegan y cuáles no. Además, surgieron espontáneamente algunas variables: un globo no es atraído, pero ¿y si metemos dentro un tornillo?. Aprendieron los polos magnéticos y su aplicación al planeta Tierra. Les resultaba muy curiosa la barrera invisible que les impedía unir los imanes por el mismo polo.

COLORES: con pinturas hicimos mezclas de colores. Usamos una tabla cromática y luego experimentaron ellos/as libremente. Salieron colores chulísimos. Este fue uno de los que más les gustó.

VACÍO: con un vaso de agua y una tapadera de CD, ésta se quedaba pegada al darle la vuelta al vaso. Este experimento lo propuso una alumna que lo había probado en casa.

MEZCLAS: mezclamos agua y aceite, y vimos qué pasaba. Plantearon hipótesis de qué ocurriría si se cambiaba el orden de la mezcla. No os imagináis las caras de satisfacción cuando se confirmaba la hipótesis que ellos/as mismos planteaban.

MÚSICA: con vasos de cristal llenos con distintas proporciones de agua podíamos crear un xilófono y, como consecuencia, crear música.

VOLCÁN: Agua, limón y bicarbonato pueden provocar una erupción volcánica. Lo mejor es que después nos podemos beber una rica limonada.

MICROSCOPIO: al igual que el fonendoscopio del proyecto anterior (Ver entrada PROYECTO EL CUERPO POR DENTRO), este es otro de los materiales que considero imprescindibles en un aula. Literalmente "fliparon" viendo el ala de una mosca, la pata de un saltamontes, su propia saliva, algodón, un pelo...

Algunas personas que lean esto pensarán que yo tenía que estar muy pendiente para que no derramaran el agua, para que no rompieran un vaso, para que no se estropeara el microscopio... Nada más lejos de la realidad. Con una buena base en cuanto a normas, estando los niños/as acostumbrados a usar los materiales con autonomía (desde los 3 años trabajan con rincones), dando unas sencillas y claras instrucciones del manejo de los materiales, y estando ellos/as altamente motivados, ponen un esmero y cuidado especial por usarlos correctamente. De hecho, en el rincón de naturaleza seguían haciendo las mezclas de colores ellos/as solos y cogían las pinturas, los vasos, iban al baño a por agua con el cubo, hacían sus mezclas y luego lo recogían y limpiaban todo y parecía que por allí no había pasado nadie. ¿Qué se derrama un poco de agua en el suelo? En primer lugar, que es normal (se nos derramaría hasta a nosotros) y además, que no pasa nada, puesto que ya saben que hay un cubo y una fregona en el baño y lo limpian ellos/as. Lo que nunca debemos hacer es limpiarlo nosotros o llamar a la limpiadora para que lo haga. Necesitan vivenciar las consecuencias de sus acciones para aprender y crecer. Igual pasó con el microscopio, yo lo único que hacía era enchufarlo. Ellos/as cogían las muestras con las pinzas, muchos días venían con insectos muertos del patio (una de las normas de uso era que no podíamos matar a un insecto para verlo), y luego lo dejaban todo como estaba. Con confianza todo es posible, lo que pasa es que si no les damos esa confianza ellos/as lo notan, y entonces quedan 2 opciones: no dejarles usar nada (como por desgracia ocurre en muchas aulas), o estar siempre agobiados y encima de ellos, agobiándolos al mismo tiempo, con lo que conseguimos que nunca aprendan a usar las cosas por sí mismos, y cuando lo hagan solos lo harán mal. Todo esto podéis comprobarlo en las fotos que adjunto.

En el enlace de refuerzo y ampliación aparece la página de lectura con un resumen de las hipótesis que confirmamos con estos experimentos. Además, hacemos una referencia al proyecto anterior "El cuerpo por dentro", respecto al uso del cerebro para pensar e introducirnos en el pensamiento inductivo-deductivo.

Este proyecto les motivó extraordinariamente, y de hecho, muchas familias me comentaban que se pasaban toda la tarde haciendo experimentos en casa. Un alumno vino varios días con un esquema del experimento que había hecho la tarde de antes con su abuelo y su hermana, algunos inventados por ellos. Por supuesto, nos contaba el proceso muy orgulloso. Como veis, hipótesis + experimentación = aprendizaje.

Adjunto la programación del proyecto, materiales, fotos y trabajos de los niños/as.

Hay dos fotos en concreto (la 119 y la 120) que resumen, por el cambio que experimentan las caras de los niños/as, la esencia de este proyecto. Cuando experimentamos, no solo se producen cambios en los objetos ni en la materia, sino que el cambio más importante se produce en nosotros mismos.

Además, en las fotos de los trabajos de los niños/as, podemos observar cómo interpretaban y reproducían lo experimentado: algunos se dibujaban a ellos mismos haciendo el experimento, otros plasmaban los objetos y sus cambios... Lo importante es que solo con ver el dibujo, podemos saber perfectamente de qué experimento se trata: los vasos con las mezclas de colores, el vaso donde el aceite (amarillo) está encima del agua (azul), lo bien hechos que están los microscopios dentro de la dificultad que entraña reproducir un aparato de precisión... Pero para ellos/as, sin la escritura, los dibujos carecían de sentido, porque necesitaban recordar los "ingredientes" de la receta. De hecho, introducimos el uso de los guiones para elaborar una lista, o los signos de interrogación para los titulos ¿flota? y ¿pega?. A partir de aquí fue una constante en proyectos posteriores: se interesaban por el punto y final, por los puntos suspensivos, por las exclamaciones (todo esto surgió de forma espontánea y a petición de ellos/as), y siempre que querían escribir alguna pregunta sabían qué signos usar además de las letras. Lo más llamativo era cuando leían sus propias producciones y entonaban de forma distinta al incorporar los signos de interrogación. Imaginaos mi sorpresa. Esto es algo que se sale de los objetivos de nuestra etapa, pero cuando ellos mismos lo demandan, porqué negarles el conocimiento.

Fotos 11/12

lunes, 30 de julio de 2012

PROYECTO "EL CUERPO POR DENTRO"

PROYECTOS DE 5 AÑOS 2011/2012: CAMINANDO HACIA LA ABSTRACCIÓN


Este proyecto es una continuación de otro realizado el curso pasado ("El libro de mi cuerpo") donde se trabajó el cuerpo por fuera. Ahora, profundizamos más en el tema y, gracias a que van adquiriendo una cierta capacidad de abstracción, podemos estudiar cosas que no vemos directamente, pero sabemos que existen.

En este proyecto es muy importante el aporte de materiales de casa para así encontrarnos con un montón de radiografías o material médico. Para eso, como en muchos otros proyectos, los niños/as elaboran las notas para casa (Ver entrada NOTAS PARA CASA).

A partir de la nota de casa, empezaron a traer multitud de materiales: libros, radiografías, láminas, vendas, esparadrapo, mascarillas, gorros de médicos, jeringas...

Aunque el libro para casa solo consta de la portada y 4 páginas más, en elaborar cada página se tardaba más de un día.

Primero empezamos con los huesos utilizando el esqueleto del cole. Además, hicimos un mural con la silueta de una niña (la encargada de ese día) y cada vez que aprendíamos un hueso nuevo lo colocábamos en el mural (eran de material reciclado: palos de polo, tubos de cartón, cartulina, cartón pluma...) y algún voluntario escribía el nombre del hueso. También usamos la canción de Alaska "bailando" por la letra. Con la canción disfrutaron mucho, ya que hicimos una coreografía muy divertida que luego aprovechamos en el baile de graduación. Particularmente, abogo por utilizar canciones que no siempre sean infantiles o para niños/as. Hay que acercarlos al mundo real, y el tratamiento de la música en Infantil debe ser lo más rico y variado posible.

Después, los músculos. Los recortamos en gomaeva rosa y los pegaban en el esqueleto del cole con los cartelitos de los nombres. Hicimos varias sesiones de psicomotricidad simulando un gimnasio donde movían los músculos estudiados.

La tercera página eran los órganos: corazón, pulmones, aparato digestivo y cerebro. Usamos un fonendoscopio de verdad que luego pasó al rincón de naturaleza (les encantaba usarlo y es un material que considero imprescindible en un aula. Además, cuando usan cosas de verdad las cuidan con un esmero especial, porque les va haciendo sentirse mayores). Nos tomamos el pulso, hicimos experimentos con globos...

Todas estas actividades se describen de forma más completa en la programación del proyecto que adjunto al final.

Por último, dedicamos una página a los médicos y ahí se habló de enfermedades y prevención. En esta página empleé otra técnica de escritura (ya dije en otro artículo que emplear varias técnicas es positivo). Ahora, rellenan los huecos con las sílabas que faltan en palabras apoyadas por pictogramas. Así, se favorecía más el proceso lector.

Hubo mucho juego simbólico con el material de médicos que trajeron de casa, y contaron muchas de sus experiencias vividas con los médicos. Aprendimos acerca de los microbios y así comprendieron porqué hay que lavarse las manos antes de comer o limpiar las heridas con alcohol, aunque escueza. De hecho, a partir de este proyecto hicimos parejas para curar heridas: cada vez que había que curar a alguien, le curaba su pareja. De este modo, aceptaban de buen grado que se les desinfectara la herida, porque luego podría ser él/ella quien curara. Siempre que se pueda hay que trabajar la empatía.

En todo lo que se iba aprendiendo, se explicaban en asamblea sus funciones y cuidados, y ellos aportaban sus ideas previas. Cómo no, su interés por las cuestiones escatológicas era enorme: como se forma el pipí, porqué la caca es marrón, de dónde vienen los peos... Casi todo lo explicado en las asambleas se resume en la página de lectura incluida en el enlace "refuerzo y ampliación".

En las páginas del libro de casa tenían que escribir los nombres de huesos, músculos y órganos. Como dije antes, se dedicó más de un día a cada página porque es una actividad compleja. Un día se trabajaba la parte superior de cuerpo y otra la inferior. Podían escribirlos con las letras que supieran o ayudarse fijándose en los murales que se habían elaborado. Luego se autocorregían con las láminas del libro de clase (se entiende mejor viendo las fotos). Siempre que corregimos, leemos lo escrito.

Este proyecto les resulta muy interesante a los niños/as, ya que aprenden muchos conceptos que intuyen pero no pueden percibir directamente. Es un comienzo hacia su capacidad de abstracción que tanto les servirá en el futuro para lograr otros muchos aprendizajes.

domingo, 29 de julio de 2012

NOTAS PARA CASA

UNA SITUACIÓN DE ESCRITURA MUY REAL


La escritura debe estar presente en todas las situaciones del aula posibles. Por eso, cada vez que mandamos una nota o circular a las familias, me interesa que los niños/as participen en la creación de este material.

La manera es sencilla. Confecciono la nota oficial en ordenador, la imprimo y fotocopio (normalmente queda en tamaño A5), y ellos/as escriben por detrás el mensaje resumido, con la fecha y su firma (resultan muy llamativos los garabatos que acompañan al nombre en la firma). Estas notas suelen ser para pedir materiales para algún proyecto que vamos a empezar o para alguna autorización. El procedimiento para escribir suele ser: entre todos consensuamos cuál va a ser el mensaje después de haber leído la nota oficial (más larga). Una vez hecho esto, se escribe en la pizarra, sacando a voluntarios que van escribiendo las palabras. Se lee todo para ver si es correcto o si nos hemos comido alguna letra. A partir de ahí pueden: o bien copiar de la pizarra, o el que quiera hacerlo sin fijarse coloca su silla de espaldas a la pizarra y lo hace solo (esta iniciativa me la propusieron ellos mismos y cada vez son más sillas las que se colocan de espaldas a la pizarra). Luego se autocorrigen leyendo y mirando la pizarra. Adjunto al final algunos ejemplos de notas oficiales y las elaboradas por los niños/as por detrás.

Esta actividad es muy similar a la de confeccionar entradas para el cine (Ver entrada EL CINE). Se trata de una situación educativa que habitualmente los maestros/as pasamos por alto en el aula, cuando es una buena ocasión de hacerles emplear la escritura para una función muy real: la comunicativa, y además, comprueban su resultado nada más llegar a casa y entregar el papel.

Igualmente, pido a las familias que cuando quieran comunicarme algo a través de una nota, hagan que sus hijos/as participen en su escritura. Así, me van llegando múltiples notas escritas por los niños/as: que no me quedo a comedor, que se me ha caído un diente, que a las 12 me voy al médico... En fin, situaciones reales donde la escritura se usa de forma real. Y va habiendo un contagio positivo en el grupo, ya que saben que el que me trae una nota escrita por él/ella mismo recibe mucho refuerzo positivo en la asamblea: leemos su nota en voz alta, le hacemos sentir más protagonista preguntándole cosas referentes a la nota, le hacemos sentir mayor, y por supuesto, se lleva un gran abrazo.

Otros casos cotidianos de uso de la escritura suelen ser: escribir notas al conserje, escribir en la pizarra algún mensaje para las limpiadoras, escribir recordatorios en posit...

Debemos procurar no desaprovechar estas ocasiones de uso de la escritura. Además, cuando se ha hecho varias veces, los niños/as lo asumen como una rutina más del aula y se agiliza mucho el proceso.

Notas escritas por los niños/as